Noticias
Conversatorio del CEDEMI abordó desafíos pendientes en género y justicia

Los desafíos que persisten en materia de género y justicia fueron el eje del conversatorio organizado por el Centro de Estudios de Derechos de las Minorías y Gestión de la Diversidad (CEDEMI) de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, que tocó temas como violencia en la pareja, lenguaje inclusivo y el juzgamiento penal de madres. 

“El seminario tuvo por objetivo sensibilizar sobre aspectos que requieren ser abordados con un mayor grado de profundidad, tanto desde la perspectiva del derecho como de otras disciplinas como, por ejemplo, la educación. Una reflexión que creemos es importante promover a nivel de la sociedad y de nuestra propia comunidad universitaria”, explicó el director del CEDEMI, Jorge del Picó Rubio. 

Agregó que por ello se realizó una convocatoria ampliada, que obtuvo como respuesta la entusiasta participación de estudiantes, académicos, académicas y directivos de distintas unidades. 

“Se generó un amplio espacio de debate en torno a las exposiciones presentadas”, observó el profesor del Picó sobre la jornada que se realizó en el Auditorio Enrique Mac Iver de la Facultad. 

Exposiciones 

La primera exposición estuvo a cargo de la Doctora en Ciencias Humanas y profesora de Idiomas de la UTalca, Silvia Falorni, quien abordó el lenguaje con enfoque de género y explicó las resistencias que genera. “El lenguaje inclusivo o lenguaje no sexista señala ciertas cosas que van más allá de lo lingüístico. Cuestiona relaciones establecidas y ciertas cosas que se consideran sentido común, y eso molesta”, señaló. 

A modo de ejemplo, abordó algunas polémicas relacionadas con discursos políticos contrarios a estas expresiones que, en su opinión, “perpetúan ciertas falacias, creencias y prejuicios en contra de los feminismos, los movimientos sociales y las personas que promueven estos usos lingüísticos”. 

La académica agregó que el lenguaje no sólo constituye un elemento simbólico, sino que también puede traducirse en cambios concretos, como sucedió mediante la incorporación del concepto de femicidio en la legislación. “Cuando se cambió el nombre de ese delito a femicidio, también cambiaron las penas, las estadísticas y el enfoque. Se abordaron esos casos desde una perspectiva distinta, más justa”, afirmó. 

Posteriormente, la investigadora del CEDEMI y candidata a Doctora de la Universidad Griffith de Australia, Claudia Tobar Cid, expuso sobre la violencia en la pareja y las falencias que persisten en la respuesta judicial frente a estas situaciones, lo que puede derivar en procesos de victimización secundaria. “Cuando se inicia un proceso judicial no se soluciona la violencia de pareja, sino que esta continúa. Muchas veces las víctimas viven abuso también a través del sistema de justicia, que reproduce sesgos de género, prejuicios y estereotipos”, planteó.  

 “Las víctimas son juzgadas nuevamente por los actores, por los jueces e incluso por el público en general”, indicó.  

Bajo ese contexto, añadió que “es necesaria  una evaluación para buscar las mejores formas de responder a las víctimas. De entender que no sólo son víctimas, son sujetos de derecho que tienen intereses, que tienen agencia y deben ser consideradas dentro de un proceso judicial”. 

La jornada cerró con la participación de la profesora de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales e investigadora del CEDEMI, Evelyn Vieyra Luna, quien en la presentación “Una motivación garantista en el juzgamiento penal de madres”, abordó la necesidad de reforzar la fundamentación de las sentencias penales en casos donde puede existir discriminación estructural. 

Según explicó, en esas situaciones “no es suficiente simplemente explicitar los hechos que se dan por probados, sino que resulta necesario reforzar la motivación de las sentencias cuando existen criterios sospechosos de discriminación”. 

Como ejemplo, la académica recordó el caso de Gabriela Blas Blas, una indígena que pastoreaba en el altiplano chileno cuando su hijo pequeño desapareció y se le responsabilizó por la muerte del niño, siendo condenada a 12 años de cárcel. 

La profesora Vieyra manifestó que en este emblemático caso confluyen distintas condiciones históricamente discriminadas. “El hecho de ser mujer, de ser madre, de ser una mujer indígena, vivir en una situación de pobreza extrema; todos esos factores convergen y hacen que ciertos estereotipos puedan interferir en la valoración de la prueba”, señaló. 

La instancia también fue valorada por quienes asistieron a la jornada como el estudiante de cuarto año de Derecho, Mateo Llancabure Urrutia, quien valoró la posibilidad de contrastar contenidos teóricos con experiencias concretas.  

“En general le damos un enfoque bastante teórico a lo que es los procedimientos, el lenguaje, etc. Y contrastar dicha teoría con la práctica me parece que es muy necesario, porque en lo fáctico se tienen que considerar todos estos aspectos que son perspectivas circunstanciales, pero que a la vez generan una realidad sobre las personas”, comentó. 

 

Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales | Universidad de Talca | 2026